Y una jovencita atrevida,
resuelta y valiente levantó la mano en la asamblea Valsequillera, quería imitar
a su personaje literario, ella tenía la virtud de escuchar y explotar dentro de
su infantil visión, las experiencias que había ido descifrando en su vida. su
padre, le inculcó valor, valores, educación, respeto, identidad, honor. Ana
María, manifestaba una libre opinión personalizada a su corta juventud, a la
que Gustavo sacaba el rédito pertinente de pulir este valor potente como
estrella de luz. Mientras acompañaba el tiempo de espera en la asamblea, leía y
ojeaba con la curiosidad de una niña. Nada menos que a Mary Curie. Me
sorprendió su temple, para tamaña lectura de pensamiento activo.
Luego recapacité y me sentí
orgulloso de que en asamblea Valsequillera estas espontaneidades sean virtud,
sean regalo de la educación que transmiten sus padres a sus hijos. Que sutil
melodía, nosotros gestionando el valor de las ilusiones y Ana María manifestándose
en su mejor tesis infantil. Que grande Gustavo por dejar ver el potencial de su
princesa, con la naturalidad que nos debe hacer libres y resueltos para la
sociedad ejemplar.
Sin pretenderlo, Ana María se
ha erigido como la revolución de nuestros pesares cotidianos, como la heroína
de una sociedad libre y rica en valores y pasiones. Ese torbellino de ilusión
nos debe hacer recapacitar para comprender la trayectoria de un equipo humano
unido y ejemplar, resuelto y custodiando el bien de una sociedad por el imperativo
de vivir y compartir las dichas del bienestar de todos. Donde no todo vale,
pero si las razones de peso y la justicia social cuando el esfuerzo es dar lo
mejor de cada uno.
Y batió su palabra, condujo
con el entusiasmo aplicado la lectura, con prudencia, medida, -como un maestro
de ceremonias- erigió la apuesta que había hecho en público ante Juan Carlos,
sin miedos y con la espontaneidad de llegar a 100 suscriptores en un santiamén,
y arrancó el aplauso a[FSR1] su honestidad infantil, que grande su
valentía. Qué ejemplo más extraordinario su alegría, contenida e ilusión
sencilla y rebelde, nos dio una lección de ilusión aplicada a una sociedad con
escrúpulos y contemplaciones.
Ella será nuestra guía de la
alegría infantil, de nuestra esperanza, Que parábola más hermosa su
espontaneidad, ella será nuestro ejemplo de fe y actitud.
Gracias Ana María, Quiero que
Valsequillo se llene de personas tan bellas y maduras como tu y releves pronto
a estos mosaicos que decoramos las plazas con nuestros anhelos y limitaciones.
Desde la galaxia de los
cuentos extraigo quien fue Marie Curie para los niños.
*Sin
duda, explicar a los niños y las niñas quién fue Marie Curie es dar un ejemplo perfecto sobre romper barreras y
luchar por los sueños al máximo. Como diría Marie, «me
enseñaron que el camino del progreso no era rápido ni fácil», pero lo que está
claro es que nadie te puede decir que tus sueños son inalcanzables/.
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